Hablemos del apetito emocional: InovaFIT

Alimentarnos adecuadamente es importantísimo para el cuerpo. Pero, ¿alguna vez sentiste la necesidad de comer sin hambre? A eso se le llama apetito emocional y aquí te explicamos de qué se trata.

No es un mito, ¡si existe!

Los alimentos que consumimos todos los días, tienen el objetivo de brindarnos los nutrientes y energía necesaria para lograr que nuestro cuerpo realice diferentes actividades a lo largo del día.

A su vez, se busca que estos alimentos sean equilibrados entre ellos y lo más naturales posibles, sin embargo, sabemos que somos humanos y de vez en cuando darnos un “gustito” no está mal.

Pero, ¿qué pasa cuando nuestros hábitos alimenticios se empiezan a ver afectados por nuestras emociones? El estrés, la ansiedad e inclusive la tristeza, pueden llegar a modificar nuestra forma de comer.

Una cosa es comer por necesidad alimenticia, donde el cuerpo demanda alimento para obtener energía, y otra muy distinta es comer con el objetivo de hacerse sentir bien momentáneamente. Eso se llama apetito emocional.

 

Experimentar apetito emocional, es un mecanismo en donde la mente y el cuerpo busca a través de alimentos dulces, regular hormonalmente el desequilibrio que el organismo está experimentando.

¿Por qué recurrimos a los alimentos dulces?

De acuerdo a estudios científicos, al experimentar estrés, se disparan hormonas glucocorticoides a través de diferentes receptores del cuerpo, para que estos se mantengan alertas.

Resulta que las células gustativas, despiertan un mayor número de receptores cuando están estresadas, sobre todo los que tienen relación con el sabor dulce, es por eso que sentimos la necesidad de comer alimentos dulces.

El cuerpo de manera automática, utilizará el azúcar de estos comestibles para convertirlos en glucosa y lograr de cierta forma regular los niveles altos de estrés, para que el cuerpo vuelva a la normalidad.

Pero, seamos honestos, ¡a veces nos pasamos de la raya!

¿Cómo saber si yo tengo este tipo de apetito?

Es bien importante entender que no es malo consumir alimentos dulces, sólo debemos cuidar las porciones que comemos, para seguir manteniendo saludable el cuerpo.

El apetito emocional se caracteriza por:
  • Comer algo cuando te sientes enojado o triste,
  • Si sientes la premura de querer comer algo ¡ya!
  • No prestar atención a lo que estás comiendo,
  • Si necesitas cierto tipo de comida (dulce o grasosa) para satisfacer el antojo, y
  • Sientes culpa después de comer

Es probable que tu cuerpo esté experimentando apetito emocional.

 

El primer paso para combatirlo es ser consciente de ello.

Después, puedes hacer lo siguiente:

  • Crear y seguir un plan de comidas más o menos constante, para evitar caer en excesos y siempre sentirte satisfecho,
  • Hacer ejercicio de manera regular. La adrenalina que libera el cuerpo al entrenar, disminuye considerablemente los niveles altos de estrés, y
  • Habla con tus seres queridos, si estás pasando por un mal momento, seguramente podrás encontrar apoyo y solución en sus palabras.

Si te interesa tener un plan de alimentación que se ajuste a tus necesidades, puedes dar clic aquí. 

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